miércoles, 15 de mayo de 2013

La RAE se arranca por ‘seguiriyas’

¿Qué opináis, compañeros, de esta noticia? Yo creo que ya era hora de que este tipo de palabras aparezcan en el diccionario. Uno de los atractivos turísticos más conocidos del planeta es el flamenco. Si los "guiris" se quieren documentar sobre este aclamado estilo de baile... ¿qué se supone que deben hacer, si no es buscar en el diccionario?

Aquí copio la noticia, de El País.

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/03/07/actualidad/1362689386_496694.html

A Catalina Omlawska, polaca de 35 años, le fascina el flamenco. Tanto, que es asidua desde hace cuatro años al Festival de Jerez y a las clases de baile que durante la cita imparten los grandes maestros. Esta vez se ha apuntado al curso de taranto de la bailaora María del Mar Moreno. Estudiante aplicada de español, Omlawska hace lo que puede con el palo en cuestión. Eso sí, para aprender su verdadera esencia, ya cayó en que no puede contar con las definiciones. No ha encontrado su significado en el volumen que edita la Real Academia Española (RAE) porque, sencillamente, no hay rastro de él.
Tampoco figuran bambera, bandolá,toná, trilleras o mirabrás. Estos palos flamencos, y algunos más, serán incluidos tras ser aprobados por la RAE en el próximo volumen, cuya edición está prevista para 2014.
La Unidad Interactiva del Diccionario de la RAE ha admitido incluir en su 23ª edición “ciertos andalucismos”, por iniciativa del escritor y doctor en Filología Moderna Antonio Rodríguez Almodóvar. La comisión del pleno de la RAE del pasado 31 de enero “aprobó la incorporación de varios significados relativos a los palos del flamenco que, efectivamente, faltaban en el repertorio del diccionario”, dice una carta interna de la docta casa. La anterior entrega de la obra es de 2001, aunque desde entonces la Academia ha actualizado cinco veces su versión en Internet. La última ocasión llegó en junio de 2012.
“Lo que ocurre con el diccionario es que ha tratado el flamenco con bastante ignorancia y cierto desdén. No es mala fe, pero tratan nuestras realidades como algo secundario; mientras que los americanismos han entrado en tromba. La política de la Real Academia ha sido ponerse a bien con las hablas de América, pero tanto derecho tenemos nosotros como ellos”, argumenta Rodríguez Almodóvar (Alcalá de Guadaira, Sevilla, 1941), autor de medio centenar de títulos entre obras de literatura, novela, cuento y ensayo y premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 2005 por El bosque de los sueños.
Hay ausencias tan significativas como toná, “una de las madres del cante flamenco”; la de los adjetivos relativos a la voz rajo y afillá; o seguiriya, “recogida como seguidilla con una ortografía todavía deudora de la castellano-manchega”, dice el estudioso, que también es catedrático de Lengua y Literatura. “La seguidilla es una de las matrices del folclore popular español que llegó a Andalucía a finales del siglo XVIII y adoptó una forma distinta que se fue transformando hasta convertirse en las sevillanas. José María Blanco White todavía llamaba a las sevillanas seguidillas, pero ha llovido mucho desde entonces”, afirma Rodríguez Almodóvar.

La revisión aprobada por la Real Academia afecta también a términos que ya formaban parte del corpus del diccionario pero a los que se añadirán sus significados flamencos como cantiña, campanilleros, cartagenera, caracoles, colombianas, garrotín, marianas, romance, romera y temporeras. Resulta sorprendente además que en la entrada toque no aparezca la acepción de música de guitarra flamenca y sí, en cambio, la de “trago de bebida alcohólica” en Cuba.

El escritor alerta también a la RAE sobre su “propensión a identificar flamenco con gitano, una controversia no resuelta en la que la Academia no debería tomar partido”.
Hay otros muchos términos flamencos que el diccionario recoge de forma ambigua, como “canto popular andaluz”, “aire popular”, “copla andaluza”. Según el escritor, convendría homologarlos bajo la denominación genérica de cante flamenco. “Conviene recordar que ya Machado y Álvarez, Demófilo [folclorista y padre de los escritores Antonio y Manuel] dijo del flamenco que era ‘el menos popular de todos los llamados populares”.
Al filólogo sevillano le parece “llamativo y discriminatorio” que aparezcan algunos palos en sus acepciones de otras latitudes, pero no en la del flamenco. Por ejemplo en la voz “rumba” puede leerse referido a Cuba: “Cierto baile popular” y “música que lo acompaña”. Ni una palabra de la famosa rumba catalana, que Peret popularizó en la década de los sesenta. Lo mismo ocurre con los términos tango, vidalita y milonga, que sí aparecen pero definidos como músicas y bailes argentinos. Ni rastro de sus acepciones flamencas.
“La norma andaluza del español, con sus subnormas oriental y occidental, está muy poco presente en el DRAE. Las carencias y errores con que es tratado el flamenco no son más que una pequeña parte de nuestra reivindicación. Pero la entrada de esos palos flamencos es unapica en Flandes y espero que sirva para abrir la puerta a otros muchos andalucismos que aún faltan”, añade.
Con estos mimbres es difícil que Catalina se aclare cuando oiga en clase: “El toque acompaña a ese cantaó que tiene un rajo muy gitano”.

viernes, 10 de mayo de 2013

Sí se puede!

Tras haber pasado un maravilloso mes de prácticas en Finlandia, recomiendo encarecidamente ver este programa.

http://www.lasexta.com/programas/salvados/avances/salvados-vuelve-lasexta-cuestion-educacion_2013013100179.html

A lo mejor no tiene mucho que ver con la lengua castellana, pero sí tiene que ver con la educación en general, nuestro campo.

En un primer momento, este documental puede abrumar, deprimir e incluso desmoralizar, pero... hay que ser optimistas. Si ellos pueden, ¿por qué nosotros no?

lunes, 15 de abril de 2013

Un día en el paraíso

Querido diario:

Da gusto despertar con la brillante luz del sol en la cara. El dulce olor de las "banana pancakes" inunda la habitación. ¿Hay mejor manera de empezar el día? Abrir la ventana y ver el mar azul hacia un lado; la espesa selva al otro. Es perfecto.




Los surferos madrugadores ya llegan a la playa ataviados con sus mejores tablas y sus trajes para surfear las primeras olas del día. Adoro el surf. Desde que he llegado lo practico cada día. ¡Ya me levanto de la resbaladiza tabla! Sin embargo, hoy creo que me decantaré por explorar la selva. Únicamente he ido un par de días y seguro que hay tierras vírgenes por explorar de una belleza indescriptible. Sí, creo que hoy dejaré las cómodas chanclas a un lado y me pondré un calzado más apropiado para el terreno escarpado y desigual de la selva.





Preparada como si fuera Dora la Exploradora emprendo mi ruta hacia la frondosa selva polinesia. Camino y camino y a cada paso que doy descubro algo nuevo. Un animal, una flor, un claro en el bosque, una cascada que va a parar a un lago de agua cristalina. Es perfecto.


Después de darme un relajante baño en una de las lagunas que encuentro a lo largo de la ruta, emprendo la vuelta a casa. A pesar de estar cansada, me apetece ir a la playa a relajarme.





Llego a la playa y veo que sigue habiendo surfistas luchando, remando por conseguir la mejor ola. Surfear al atardecer, con el sol bajo en la espalda... Los tonos rojizos y anaranjados junto con el azul del mar forman una mezcla de colores increíble. Pero lo más maravilloso es ver una playa respetada y apenas urbanizada. Las grandes empresas hoteleras, por fortuna, aún no han llegado a este punto del planeta. Al anciano mariscal siempre le gustó esto.






Veo que comienzan a llegar bailarines y percusionistas a la playa. Se preparan para ofrecer una actuación de los bailes y canciones tradicionales. Los bailarines se mueven como si fuesen olas del mar. La música que acompaña, un pequeño ukelele y tambores es perfecta, armoniosa, relajante. Algunos bailarines hacen un espectáculo con fuego, como si agradecieran algo a algún dios. Es precioso ver en plena noche a la luz de las antorchas este espectáculo.




Ya llega la hora de retirarse. El día ha sido perfecto. Un día en el paraíso. ¿Lo mejor de todo? Que cada día es diferente.

Querido diario, espero poder escribir esto algún día en tus páginas.








Mi profesor ideal

Querida profesora:

Te escribo esta carta de forma  tradicional, como tú nos enseñaste, porque como bien decías, las palabras, escritas, a pesar de recorrer grandes distancias, nunca se pierden, si no que perduran en el tiempo.

Mi querida profesora... ¡cuántas cosas me enseñaste! A pesar de mi corta edad, ya valoraba todo lo que hacías por mí. Porque tu forma de ser y de enseñar era lo que te hacía especial.

Porque eras activa a pesar de ser mayor. Porque siempre estabas dispuesta a jugar. Siempre hacías que nos gustaran las clases debido a tu gran carisma.

Porque eras cercana a nosotros. Confiábamos en ti cuando teníamos problemas, te confiábamos nuestros mas profundos secretos; te contábamos apenados nuestros errores y orgullosos nuestras proezas.

Porque eras creativa. Siempre inventabas juegos nuevos para entretenernos y actividades interesantes y divertidas para que aprendiésemos. Porque nos hacías sacar de dentro lo mejor de nosotros mismos, aunque sólo fuera en un dibujo de un gato o de nuestra familia. Querías que fuésemos, como mínimo, tan creativos como lo eras tú.

¡Porque lo sabías todo! Me encantaba hacerte cualquier pregunta y que siempre tuvieras la respuesta perfecta que acallaba todas mis dudas.

Por tu empatía. Porque siempre has sabido ponerte en nuestro lugar, aceptar hasta dónde podíamos llegar; siempre supiste ver nuestros límites y aceptarlos. Yo siempre he tenido grandes límites y pocos profesores posteriores a ti han sabido aceptarlos... Mi autoestima ha peligrado por ello. Gracias por valorar esos detalles.

Porque eras divertidísima. Siempre nos hacías reír con tus bromas. Hacías que todo fuera entretenido. ¡Ay! ¡Cuánto echo de menos divertirme así!

Porque eras exigente. En ese momento lo odiaba, por puesto. Pero ahora valoro la disciplina que nos inculcaste. Si decías que no, era que no. Si nos pedías una tarea, teníamos que terminarla antes de la hora que decías, si no... ¡Vaya bronca nos caía! Si decías que hoy aprendíamos a sumar, aprendíamos a sumar. Y punto. Esa tenacidad tan característica tuya... Ahora entiendo que fueras así. Ahora, tantos años después, comprendo a la perfección el por qué de esas reprimendas.

Porque eras humilde. Eras una bellísima persona, lo tenías todo y jamás alardeaste de nada. Un valor importante que nos enseñaste muy útil hoy en día.

Eras justa con nosotros. En nuestras peleas de niños siempre escuchabas todas las versiones, nunca castigabas a nadie sin razones de peso. Otro gran valor que nos transmitiste: la justicia.

Por motivarnos y estar motivada tu también. Hacías que las matemáticas fueran un juego. Hacías que la vida fuera un juego. Nos motivabas para aprender y tú estabas motivada. Se notaba que te gustaba lo que hacías, que enseñar, que educar, era tu vocación. Gracias por ello.

Gracias por ser así. Gracias a ello, hoy me preparo para ser profesora, y espero, de todo corazón ser tan buena profesora como tú lo fuiste. Porque tú me marcaste. Porque gracias a ti, hoy tengo una idea de cómo debe ser un profesor. Y gracias a ti sé lo que quiero ser de mayor. De mayor quiero ser como tú.

Ojalá esta carta no sólo recorra grandes distancias en el espacio, sino también en el tiempo y, allá donde estés, la puedas leer y saber que fuiste un pilar fundamental en la vida de una simple niña a la que diste clase dos años de su corta vida.


Hasta siempre,

Una alumna agradecida.




domingo, 14 de abril de 2013

Historia de una compañera

"Mamá, ¡qué divertida estás! ¿Quién es ese señor que tiene tantos juguetes en las manos? Me gusta. ¿Qué es eso negro? ¿Y esa luz tan fuerte que sale de repente? Me lo estoy pasando genial pero esa luz me asusta... "

-¡Qué guapa vas a estar para la foto de la guarde, hija!


Hoy es el primer día de "guarde". Mi mamá se ha ido y la echo mucho de menos. Lloro un rato pero luego se me pasa. Hay un montón de juguetes y de niños con los que juego. Me lo paso bien en la guarde.

Ya no voy a ir más a la guarde. Hoy empiezo el "cole". No se bien lo que es. Espero que nos dejen dibujar y jugar.

No nos dejan pintar. Ahora leemos, escribimos, sumamos y restamos. Es bastante aburrido, me gustaba más conocer animales y bailar, aunque dicen que ya soy mayor y que tengo que hacer cosas de mayores... ¡Qué aburrido es ser mayor!

Ya he terminado el cole. Empieza una etapa nueva en mi vida, el instituto. Sé que va a ser duro, que si en primaria jugábamos poco, en la ESO va a ser menos aún. Ojalá eso cambie! El cole no debería ser tan aburrido... Por suerte hay asignaturas que me gustan mucho, como Inglés. Espero que se me siga dando bien en el insti.

Selectvidad. ¿Quién lo diría? Parece que fue ayer cuando empecé el instituto. ¡Aún recuerdo cuánto me gustaba jugar en la guarde con mis amigos! Es increíble el modo en el que cambia la educación a medida que creces. Considero que la educación debería ser diferente, entretenida, motivadora... debería fomentarse la curiosidad, conseguir que los alumnos tengan ganas de aprender, tanto dentro como fuera de la escuela. Lo tengo claro por fin: quiero ser profesora. Quiero cambiar eso. Quiero que mis alumnos se diviertan aprendiendo. Quiero hacerles entender lo importante que es el inglés en la sociedad actual. Sí, definitivamente, quiero estudiar magisterio bilingüe. Creo que una universidad de Madrid oferta esa carrera...

Por fin empiezo la carrera. Aquí estoy, en el Ces Don Bosco, en una clase en la que nos dicen que tenemos que ser profesores creativos y hacer de nuestras clases un juego. Poco a poco voy aprendiendo cosas interesantísimas sobre cómo enseñar, como actuar en clase con los niños, como reaccionar cuando surgen imprevistos... Sí, creo que llegaré a ser una buena profesora :)

Tarea 3ª: el Potro Oscuro

Cuento que Miguel Hernández escribió para su hijo Manolillo mientras estaba en la cárcel. El Potro Oscuro fue escrito en papel higiénico e ilustrado por Eusebio Oca, un compañero de prisión.



Una vez había un caballo desde que nace hasta que muda los dientes de leche, que, generalmente, es a los cuatro años y medio de edad oscuro. Su nombre era Potro-Oscuro.

Siempre se llevaba a los que se hallan en la niñez y las niñas a la Gran Ciudad del Sueño.

Se les llevaba todos los periodos de tiempo comprendidos entre la puesta y la salida del Sol. 

Todos los niños y las que se hallan en la niñez querían montar sobre el Potro-Oscuro.

Una noche encontró a un niño. El niño dijo:

- Llévame, caballo pequeño, a la Gran-Ciudad-del-Sueño.

- ¡Monta! -dijo el Potro-Oscuro.

Montó el niño, y fueron galopando, galopando, galopando.

Pronto encontraron en la vía de tierra por donde se transita habitualmente a una niña. La 
niña dijo:

- Llévame, caballo pequeño, a la Gran-Ciudad-del-Sueño.

- Monta a mi lado. -dijo el niño.

Montó la niña, y fueron galopando, galopando, galopando.

Pronto encontraron en el camino un mamífero carnívoro doméstico de la familia de los cánidos, de tamaño, forma y pelaje muy diversos, producto de las distintas razas obtenidas por hibridación, que está adaptado a todas las regiones de la Tierra; es fiel. Blanco. Dijo:

- ¡Guado, guado, guaguado! a la Gran-Ciudad-del-Sueño quiero ir montado.

- ¡Monta! -dijeron los niños.

Montó el perro blanco, y fueron galopando, galopando, galopando.

Pronto encontraron en el camino una mamífero carnívoro doméstico de cabeza redonda, lengua muy áspera, patas cortas armadas de uñas fuertes, agudas y retráctiles, pelaje espeso y suave, de diversos colores, y ojos cuya pupila se dilata para ver en la oscuridad, negra. Dijo:

- ¡Miaumido, miaumido, miaumido! a la gran-Ciudad-del-Sueño quiero ir, que ya ha oscurecido.

- ¡Monta! -dijeron los niños y el perro blanco.

Montó la gatita negra, y fueron galopando, galopando, galopando.

Pronto encontraron en el camino una mamífero roedor, muy ligero e inquieto, de unos 20 cm de largo, sin contar la cola, y de color negro rojizo por el lomo y blanco por el vientre gris. Dijo:

- Llévenme ustedes, por favor, a la Gran-Ciudad-del-Sueño, donde no hay pena ni dolor.

- ¡Monta! -dijeron los niños, el perro blanco y la gatita negra.

Montó la ardilla gris, y fueron galopando, galopando, galopando.

Galopando y galopando, hicieron leguas y leguas de camino. Todos eran muy felices. Todos cantaban, y cantaban, y cantaban. El niño dijo:

- ¡Deprisa, deprisa!, Potro-Oscuro, ve más deprisa.

Pero el Potro-Oscuro no podía ir deprisa. El Potro-Oscuro iba despacio, despacio, despacio.

Había llegado a la Gran-Ciudad-del-Sueño. Los niños, el perro blanco, la gatita negra y la ardilla gris estaban dormidos.

Todos estaban dormidos al llegar el Potro-Oscuro a la Gran-Ciudad-del-Sueño.

martes, 5 de marzo de 2013

Segunda Tarea: Relato de intriga


“¡Roban el diamante más grande del mundo!” rezaban todos los titulares de esta mañana.

-¡Bastian! -llamó Karl a gritos- ¿Has leído el periódico? ¡Tenemos que encontrar ese diamante como sea!

- Lo sé, Karl -contestó Bastian cabreado-. Estoy seguro de que ha sido ese execrable Caco Macaco. Tenemos que seguirle la pista. ¿Dónde dicen los periódicos que está escondido?

-Según el Madrid Times, podría estar en Londres, o en Nueva York… ¡vete tú a saber!-dijo Karl airado-.

-Bueno, eso no es un problema para nosotros, -respondió Bastian mucho más animado ante la posibilidad de viajar- ¡somos los mejores detectives del país!

El gran detective Bastian y su ayudante Karl cogieron el primer avión rumbo a Londres en busca de pistas sobre el paradero de Caco Macaco.

Cuando llegaron a Londres, lo primero que visitaron fue el famoso barrio de Brooklyn, donde vivía un antiguo compañero de universidad de Bastian y de Caco.

-Jack, ¿sabes dónde puede esconderse Caco? –Preguntó Bastian-. Lo que ha hecho esta vez ¡no tiene nombre! ¡Ha afanado el diamante más grande del mundo! ¡Es un ejemplar único y debemos devolverlo!

-Bastian, la última vez que vi a Caco, aún os llevabais bien… -contestó paciente Jack-. Sois hermanos, deberíais hablar y solucionar las cosas entre vosotros.

-Jack, por favor, sólo necesito que me digas dónde está Caco ahora –añadió Bastian ofendido-.

-Está bien… Me dijeron que había comprado un vuelo rumbo a Nueva York.

-¡Karl! ¡Nos vamos a New York! –Dijo el detective excitado por conocer una ciudad nueva-.

Tras muchas horas de vuelo, llegaron a Nueva York, la ciudad del amor. Siguieron investigando y dieron con el paradero de la mejor amiga de la infancia de Caco, Kaila. Ella, sabiendo que lo que Caco hacía estaba mal, les contó que conocía los planes que el ladrón estaba urdiendo. Les dijo que aquella misma noche iba a robar en el museo del Louvre una piedra preciosa de gran valor para Estados Unidos.

Esa misma noche Bastian y Karl tramaron un plan para detener al villano Caco.

Cuando por la noche llegaron al museo…